sábado, 22 de marzo de 2008

Música de baile: Renovación en lo kitsch

Con este panorama de mirar hacia atrás continuamente, hay poco espacio para la innovación. De hecho lo que resulta novedoso es versionar alguna música que ya estaba olvidada en el imaginario colectivo. En ese sentido, podríamos entender que el fenómeno de lo kitsch, también ha penetrado en esta materia. Uno de los casos más llamativos en la escena electrónica actual, es el del discjockey alemán Samim, que en su álbum de debut Flow (2007), dio a conocer temas tan curiosos como Heater o Setupone. La diferencia está en que éstas canciones rompen con una tendencia con lo que ya se rompió antes.

La música de baile actual está un tanto bloqueada. Cada vez más la electrónica y el house se han ido juntando, e incluso ahora se habla de electrohouse. Seria complicado definir el nacimiento del electro pero un punto de inflexión importante fue a finales de los 80’ con el grupo alemán Kraftwerk. Es ahora, sin embargo, que mucha gente apuesta por eso como causa (y a la vez consecuencia) de que es lo que está de moda en las salas de baile. Pero ésta unión lejos de suponer una innovación, sigue con los mismos problemas creativos de la tendencia general. Tengo la impresión que cuesta mucho imaginar y crear algo novedoso, pero cuando pasa, la industria, en lugar de buscar nuevas formas musicales, aprovecha esta novedad para darle mil enfoques de lo que en el fondo es lo mismo. El electrohouse fue relativamente novedoso, pero ahora ya está más que agotado.

Música de baile: Crisis creativa

Veinte años después de que Ralphi Rosario publicara You Used To Hold Me, salen, como no, nuevas versiones de este clásico de la música de baile. Y lo curioso del caso es que dichas remezclas están hechas por otros gurús de la música house que llevan más de veinte años pinchando. Danny Tenaglia y Masters At Work se encargan de sacarle el polvo a este tema y actualizarlo para las pistas de baile actuales. Y yo me pregunto, ¿tan baja está la creatividad?, ¿ya está todo hecho? Qué después de tantos años estos señores hayan decidido publicar una versión de la canción, es que realmente se les están acabando las ideas.

El caso es que éste es sólo un ejemplo de una dinámica que ya dura unos cuantos años. Es cierto que existe una tendencia retro en todas las expresiones culturales actuales, y este estancamiento en cuanto a la creatividad musical no solo esta afectando a la música de baile, también a todos los estilos musicales en general. Se da en otros campos cuando Robbie Williams versiona a Frank Sinatra, o bien Amy Winehouse vuelve a los orígenes, o bien los Arctic Monkeys sacan más de lo mismo, o el artista de turno reedita el I will survive de Gloria Gaynor.


La música house tiene sus orígenes en la evolución del Rhythm & Blues, al pasar por la música Disco. Uno puede inspirase en los orígenes, pero esta tendencia esta siendo radical. Muchos temas que suenan en la mayoría de discotecas de todo el mundo son samplers o piezas vocales sacados descaradamente de canciones de los años setenta y ochenta, ya sea desde Marvin Gaye hasta Earth Wind & Fire, pasando por Blondie. El caso paradigmático, por el éxito que tuvo, es el Hung Up de Madonna que coge de fondo un sampler de una canción de ABBA.

Pero aún así, parece ser que no solo se recurre a la música disco. Históricos del dance de principios de los noventa como Technotronic, Black Box, Hadaway, Inner City, Felix o Prodigy han sido versionados recientemente, y por no hablar también de artistas coetáneos y de otros tiempos de cualquier otro estilo, como The Doors, Guns & Roses o Michael Jackson. De hecho, para más INRI, la canción de Madonna Hung Up, tuvo, como no, sus remezclas. Es el remix de otro remix.

Por otro lado nos encontramos con un fenómeno que ha ido a más en los últimos años: el bootleg, que es la yuxtaposición de dos o más piezas musicales. El álbum Alive 2007 de los franceses Daft Punk, es un caso ejemplificador, ya que está compuesto de bootlegs en base a sus canciones más populares.


No me parece mal reeditar de vez en cuando alguna canción, pero siempre que en la oferta haya un punto de innovación y sea novedoso. ¿Se supone que a partir de ahora, cada vez que entre una generación le vamos a meter la misma música que la anterior generación, pero versionada? ¿La gente no tiene interés en conocer lo que ya se hizo? ¿Nos conformamos con conocer lo más caliente del año, que al cabo de un tiempo, ya no nos acordaremos de que era?
En fin…

martes, 18 de marzo de 2008

Chikilicuatre no es el único

En los últimos tiempos el Festival de Eurovisión se ha ido convirtiendo más en un espectáculo televisivo, que un concurso musical. La puesta en escena, la caracterización de los cantantes, la originalidad del show, etc., han ido cobrando importancia, y lo podemos comprobar con los ganadores de una de las recientes ediciones en la que ganaron un grupo de fineses disfrazados de monstruos. Esta transformación de la gala podría ser debida muy probablemente a la necesidad que tenía el festival de renovarse. Poco a poco, el interés que despertaba había ido a menos, y con eso se ha encontrado el remedio.
Este año, Roberto Chikilicuatre no estará sólo en medio de cantantes mediocres, insulsos y repetitivos. He estado curioseando por saber cuales serán sus rivales y me han llamado la atención un par de cosas. La primera es el candidato de Irlanda, que no es hombre ni mujer, sino un pajarraco que se llama Dustin (Dustin, the turkey) y que en la canción pide que le den los doce puntos. En la línea de Irlanda, los cantantes de Letonia, Croacia, Bélgica o Bosnia y Herzegovina también son de los que admiten sin tapujos la verdadera realidad de lo que es Eurovisión.



Y la otra cosa que me ha sorprendido es la canción de Bulgaria, ¡electrohouse y breaks en Eurovisión! Hay madre mía…



Para que podáis valorar vosotros mismos las posibilidades de ganar que tiene Rodolfo, os dejo el link con la página donde salen los video clips de los participantes.

domingo, 16 de marzo de 2008

Culturales franceses, culturales españoles

Que tres de los grandes periódicos franceses ofrezcan dos suplementos culturales en su web dice, a priori, mucho a favor del interés de la población francesa por la cultura. Sin embargo, y antes de reprochar el bajo nivel de lectura de nuestro país, querría comentar cuáles son los contenidos de estos suplementos. De hecho, algunos de los temas que están incluidos, por ejemplo en el Libération, nos serian inimaginables de encontrar en alguno de los diarios españoles. Parece ser que en nuestro país vecino la concepción de lo que es cultura, es mucho más amplia, porque en el caso que comentaba del Libération, la portada que me encontré de la edición digital, comentaba el boom mediático del desnudo de la primera dama francesa, Carla Bruni. Dando una ojeada a Babelia, El Cultural o ABCD, suplementos de los principales diarios españoles, encontramos revisiones sobre productos culturales considerados más elitistas y enmarcados dentro de las clásicas disciplinas del arte. A lo que me refiero, es que en España no hay en la prensa de referencia, una cultura (y valga la redundancia) de prestar atención a la cultura de masas, es decir, a los fenómenos culturales vinculados más a su condición social que artística.
Posiblemente, muchos reprocharían que un semanario cultural que trate el desnudo de un personaje famoso, pero el sensacionalismo no está en el tema sino en el tratamiento. El caso del diario que he tomado por ejemplo es el más claro: dispone de una sección, Tentations, llena de temas que se podrían considerar de ocio, tecnología, curiosidades, etc. Aún así, los vecinos franceses también dedican bastante espacio a temáticas de cultura más consolidadas, y en especial a la literatura, puesto que Le Monde, Libération y Le Fígaro tienen suplementos de sólo libros.

Es evidente que en Francia, el periodismo cultural ya está en pleno proceso de reconversión hacia un periodismo de ocio que abarque muchos más temas y disciplinas que lo qué la tradición ha marcado. Desconozco las características de las audiencias de estos tres diarios, sin embargo, intuyo que la media de edad es menor que los principales periódicos españoles, porque los contenidos franceses son mucho más frescos y cercanos. En España, parece que a los editores les cuesta ofrecer unos contenidos que atraigan a las nuevas generaciones. Es el caso de La Vanguardia, que tiene unos lectores con una media de edad bastante alta. Aún así, parece que en el diario catalán se están espabilando, ya que, al menos a mi modo de ver, su suplemento cultural es el más dinámico e innovador de los del país.

viernes, 14 de marzo de 2008

Al lado dónde debo estar

Título Original: Auf der anderen Seite (en inglés The Edge of Heaven)
Dirección y guión: Fatih Akin
Producción: Fatih Akin, Andreas Thiel y Klaus Maeck (Alemania y Turquía)
Música: Shantel.
Fotografía: Rainer Klausman
Montaje: Andrew Bird
Dirección artística: Tamo Kunz y Sirma Bradley
Duración: 122 min.
Año: 2007

Interpretación: Nurgül Yeşilçay (Ayten Öztürk), Hanna Schygulla (Susanne Staub), Patrycia Ziolkowska (Lotte Staub), Baki Davrak (Nejat Aksu), Tuncel Kurtiz (Ali Aksu), Nursel Köse (Yeter)

Después de mes y medio del estreno de la Palma de Oro 2007, la película 7 Meses, 3 semanas, 2 días del rumano Cristian Mungiu, hoy nos llega a las grandes pantallas otra de las galardonadas del Festival de Cannes. Se trata de Al otro lado del director alemán de origen turco Fatih Akin. El largometraje se llevó el premio al mejor guión, y no cabe duda que éste está verdaderamente trabajado aún siendo un tanto rocambolesco. Akin juega con una serie de historias con unos personajes ligados entre sí, que en realidad comparten y tienen mucho más en común de lo que llegan a saber.

El otro lado, es a veces Alemania, a veces Turquía. El director no entra en polémicas ni conflictos derivados de la inmigración (aunque irremediablemente se muestran), sino que se sirve de este fenómeno como recurso para contextualizar las falsas expectativas de esperanza y de felicidad que se generan. El desengaño de un sueño, porque en realidad no lo era o porque ya se ha agotado. Da la casualidad que cada uno de los principales personajes encuentra en Turquía su verdadera razón de ser. Desde Nejat, que vuelve a su país para hacerse cargo de una librería en Istambul, y dejar su labor de profesor de literatura en Hamburgo, a Lotte, que deja sus estudios para ir a buscar a su novia Ayten, o el caso de la madre de Lotte. Akin pretende romper con la idea de que Europa es la esperanza y la felicidad, en este caso para los turcos. El sitio de la felicidad lo fijamos nosotros, no lo fija lo que está preconcebido, y del mismo modo el libretero alemán vuelve a su país.

La película es, en cierto sentido muy inocente dada la valentía de los personajes arriesgándose como lo hacen en sus vidas. Pero es precisamente éste el llamamiento de Akin, el de luchar por lo que uno realmente desea. El problema de Al otro lado, es quizás la gran cantidad de temas que llega a tocar, sin asentarse en uno, a lo largo de las casi dos horas que dura. Sin embargo, poco a poco uno se da cuenta que sí se está asentando, que todo gira entorno a los deseos y sueños de cada uno de los personajes, de sus luchas y de su reconciliación consigo mismo.
Con un ritmo adecuado, una narración con saltos de tiempo y un lenguaje sobrio, combinando planos estáticos con algunos largos travellings, la película resulta amena, agradable y consigue estirarte del hilo hasta el final.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Mímica y juego

Barcelona, como ciudad eminentemente turista, tiene en las Ramblas un centro importante de canalización de sus visitantes. Más allá del interés histórico que pueda tener este punto de la ciudad condal, con el tiempo esta calle ha visto como ha brotado un fenómeno social, que también ha atraído a los turistas. Se trata de las imaginativas estatuas humanas, establecidas a lo largo de la rambla. Si en un principio eran más bien mal vistas por las autoridades municipales, el carisma de estas entre los paseantes las ha convertido en otro “monumento oficial” de las guías para los visitantes. Es quizás, otro ejemplo de la incorporación por parte de la industria de un fenómeno que había nacido fuera. No quiero decir, que estos ‘artistas’ sean ahora funcionarios (ni mucho menos, ¡por Dios!), simplemente se han convertido en otro instrumento de las autoridades para beneficiar el turismo. Es curiosa una nota que he leído la cual dice que el Ajuntament de Barcelona va a pasar un control de calidad artística a las estatuas, con su debido certificado de calidad para poder instalarse.

En las Ramblas de Barcelona, las estatuas humanas son un ejemplo de la diversidad cultural que existe, como los retratistas, los ‘indios americanos’ o los trileros. Todo ello tiene un contenido muy social, porqué es la dedicación en la vida de estas personas. Lo que ofrecen, es mímica, espectáculo y juego. Igual que un payaso, un actor o un videojuego, por poner un ejemplo.

lunes, 10 de marzo de 2008

Soñadores

Título original: The Dreamers
Dirección: Bernardo Bertolucci
Interpretación: Michael Pitt (Matthew), Eva Green (Isabelle), Louis Garrel (Theo), Robin Renucci (padre), Anna Chancellor (madre), Florian Cadiou (Patrick)
Guión: Gilbert Adair
Producción: Jeremy Thomas (Reino Unido, Francia e Italia)
Fotografía: Fabio Cianchetti

Montaje: Jacopo Quadri
Duración: 120 min.
Año: 2003

En Soñadores Bernardo Bertolucci explica una parte importante de su vida, que le marcó profundamente en su profesión, y por eso, el director italiano aprovecha la cinta para retar un homenaje al cine hecho hasta la fecha.
Matthew (¿o Bernardo?) llega a París. Es 1968. Le gusta el cine y allí tiene la cinematèque, donde conoce a Isabelle y a Theo. El joven estudiante americano llega en un lugar y en un momento muy especial para la generación a la que pertenece Bertolucci. Las revueltas de mayo de este año ya han estallado. Sin embargo el director, se abstiene de mostrarlo y se dedica a revisar el fondo, es decir, los ideales que había detrás de las protestas y de las manifestaciones. Es el espíritu del ’68 más que los verdaderos hechos, lo que pretende mostrar Soñadores, descontextualizar las sensaciones, emociones, pensamientos, y en definitiva, los sueños de los soñadores.

Las interpretaciones son muy destacables. Sus gestos y sus miradas dicen mucho más que sus palabras. Michael Pitt (Matthew), con cierta timidez adopta una mirada asombrada y curiosa hacia la nueva realidad que ha descubierto: el piso de los siameses Isabelle y Theo, que se convierte en el pequeño refugio donde experimentaran diversos juegos eróticos y compartirán sus ideas libremente. Y con esa libertad, Bertolucci desenmascara, de una forma bastante naif, las personalidades de los tres jóvenes. Por otro lado, Eva Green, que se estrenaba en la gran pantalla, interpreta al personaje que más evoluciona al largo de la cinta: Isabelle, se nos presenta como una chica descarada y segura, pero que al brotar sus temores, estos rompen la imagen de madurez inicial.

La película está basada en el libro del escritor escocés Gilbert Adair The Holy innocents (1988). Bertolucci llamó a Adair para ser su guionista y para plasmar en The Dreamers la atracción por la francofonia que tienen ambos. Es el recuerdo a la lucha y a la defensa de los ideales de mayo de ’68, una lucha que nos queda, hoy en día, muy lejana, ya sea por el conformismo imperante o por la poca esperanza de cambios.





Pensando en los hechos de esta semana, sobre el enclaustramiento de varios estudiantes en la Facultat de Filosofia i Lletres de la UAB, para protestar en contra del plan de estudios ‘Bolonia’, me ha vuelto a venir a la memoria la película. No quiero entrar en valorar qué ocurrió, porqué no estaba allí y porqué las versiones de ambas partes no se parecen en nada (el sindicato de estudiantes y la administración). Lo que sí se es que hubiera hecho yo, y para eso me remito a lo que dice Matthew al final de la película. Para mí, uno de los mejores finales del cine (ni lo dudo).